¿Terratenientes? No. Campesinos y empresarios agrícolas.
En el distrito de riego del Juncal, 343 productores de arroz trabajan con esfuerzo en parcelas de 7,6 hectáreas en promedio. No son especuladores de tierras ni magnates, son colombianos que enfrentan precios de ruina, costos de insumos elevados y la falta de apoyo estatal.
Mientras el gobierno señala a quienes producen, el duopolio de la molinería impone precios que los llevan a la quiebra, las importaciones siguen aumentando y la investigación agropecuaria brilla por su ausencia.
Sin campo, no hay comida. Sin apoyo, no hay futuro.
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