You are here
Home > Actualidad > Gobierno Nacional debe asumir la defensa de los cafeteros colombianos

Gobierno Nacional debe asumir la defensa de los cafeteros colombianos

Bogotá, diciembre de 2018

Se realiza el 86 Congreso Nacional de la Federación de Cafeteros de Colombia. Una mirada a las relaciones de intercambio que rigen la comercialización mundial del grano nos permite concluir que las grandes corporaciones multinacionales -cuyos principales accionistas son poderosos monopolios del capital financiero- definen, desde hace algunos años, los precios del café y casi todos los productos tropicales.

 

Sobre la base de hacer inversiones para generar movimientos de especulación en los mercados de commodities, comprar papeles de deuda de Estados como el nuestro, invertir en acciones en las bolsas de valores y desplazar inmensos capitales golondrina para, de esa manera, a través del movimiento de sus capitales, hacer fabulosas utilidades.

Los productores y las naciones afectadas ven como los precios de sus productos básicos permanecen con precios de venta ruinosos mientras las corporaciones aumentan los montos a los que venden la producción una vez agregan valor en la torrefacción, comercialización y menudeo del producto.

 

La integración vertical de los negocios lleva a que dichas multinacionales controlen desde la siembra hasta la venta en taza del producto. Mientras en 1984 el precio del grano se fijó, en la Organización Internacional del Café, en US$1 dólar con 40 centavos la libra, hoy en medio del mal llamado “mercado libre” se negocia a US$1 dólar y, a menos también. Con esos precios -que además se manipulan en juegos de especulación de los fondos de inversión- los productores reciben pobreza, hambre y miseria de quienes ejercen el control sobre el mercado.

Hablan de que quieren tener un mercado justo, pero todos los días es más injusto. La prueba es que hoy los productores reciben -en dólares constantes- un tercio de lo que recibían en 1984. Si los precios se hubieran sostenido en el tiempo, una libra de café debería valer, en el mercado mundial, entre US$2 dólares con 90 centavos y US$ 3 dólares con 10 centavos.

 

Esa horrible realidad es repudiada, todos los días, por los millones de caficultores que en el mundo entero derivan su ingreso y su pésima sobrevivencia del negocio cafetero.

 

Ante esta realidad los delegados -de diversas regiones del país- exigimos al gobierno nacional proponer a los países productores de café de Latinoamérica la creación de una organización que intervenga en el mercado y reclame precios dignos para el grano.

 

Los esfuerzos del Foro de Medellín solo podrán reverdecer si se entiende que la defensa de precios dignos para los productores es una tarea fundamental de los Gobiernos. Es claro, que dicha política pública contará con el concurso de las organizaciones de Cafetaleros del mundo.

 

Doce delegados al 86 Congreso Nacional de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia, firmaron la presente declaración.

Deja un comentario

Top